14 de enero de 2010


“Karl Young decía ‘somos nuestros sucesos internos’. Nos dice que el repaso de
su vida es el recuento de sus vivencias más que la revisión de las anécdotas o
“acontecimientos” de su existencia. Y que la mayor parte de nuestra vida transcurre
dentro de nosotros mismos. Esos son, según él, los acontecimientos verdaderos; los que
cuentan, los que importan, los que nos constituyen”.
HOY no está todo bien, sinceramente nunca se está todo bien, se depende de eso, de encontrar errores, distorciones, para dar el sentido a las cosas. Nunca nada es perfecto, las cosas son perfectas cuando uno quiere verlas así, todo depende de la forma en que se observen los sucesos, podés ver el lado positivo de lo que pasa, o ver todo mal.. O simplemente decidir no ver, pero cuando uno hace eso, después resulta peor, te chocas de frente con una realidad que te toma desprevenida, no sabés de donde salio y no sabes como manejarla.
Cuando uno se siente solo, no hay nada ni nadie que logre cambiar eso, uno busca ese abrazo, ese beso, esa mirada o una simple palabra que te haga decir "No estoy solo"; Pero si se encierran y no dejan que nadie ayude, se refugian tras el "Puedo solo" va a llegar el momento en que se van a dar cuenta la manera en que alejaron a los demás.
La vida se trata de las pequeñas cosas, de los placeres internos, de sonreír por ver correr a unos nenes de 4 años con una inocensia valiosísima, de sentir el viento, la lluvia en tu cara, de ver a las personas que amas (hijos, familia, amigos, amores) reírse, o simplemente mirarlos. Se trata de disfrutar cada lágrima, de sentir cada sonrisa, de amar tan profundamente como odias, y no siempre el odio es malo. La vida pasa tan rápido que te perdés de todo si te preocupas demasiado... Yo disfruto de todo, hasta del dolor que suelo sentir por tonteras, eso es lo que te hace, LO MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA ES LO QUE SE SIENTE.