18 de mayo de 2012

I'll be your man - James Blunt

Escuchar una canción y de repente recordar tantas cosas, es cómo si nuestra vida estuviese conectada con la música, cada canción representa un momento en particular. A veces, cuando esos recuerdos llegan a ser tristes nos enojamos y lloramos con las canciones, otras aprendemos a escucharlas como un buen recuerdo, y sonreímos. A fin de cuentas nos apoyan y entienden en nuestros cambios.

James Blunt, personalmente, me parece un cantante puro, sus letras dejan ver sus emociones y me las hace sentir.

Muchas veces deseamos que alguien venga y nos recite o cante o dedique algún tema, nos hace sentir importantes, dependiendo como sea la canción, esa persona nos relaciono con ella, y eso te hace sentir bien. Constantemente buscamos esa atracción hacia alguien, buscamos querer y que nos quieran y muchas veces las palabras están de más, como nos canta James.
En éste mundo hay muchas personas, diferentes rostros, personalidades y corazones y estamos todos buscando esas manos que se acoplen a las nuestras, ese corazón que vaya al unisono con el nuestro. El amor es como una canción que realmente nos gusta, la escuchamos tantas veces que la sabemos de memoria, a veces llega a cansarnos y la dejamos de escuchar, después de un tiempo volvemos a reproducirla y recordamos porqué nos gustaba tanto. Lloramos, reímos, gritamos, saltamos pero sobre todo disfrutamos de ella.
El haber sido heridos, defraudados, no significa el fin, sino, más bien, el comienzo de un nuevo tema. La fé y confianza puede tener ciertas rajaduras, pero no debe jamás perderse, el error de uno no es el error de todos.

Todo llega cuando menos lo esperamos, mientras tanto, la música y el amor existen para disfrutarlos.